Ficha Técnica:
Director: Mark Neveldine, Brian Taylor
Género: Acción, Ciencia Ficción, Suspense
Año: 2009
Duración aprox: 95 mins
Intérpretes: Gerard Butler, Michael C. Hall, Amber Valletta, Alison Lohman, Logan Lerman, Terry Crews, John Leguizamo, Zoë Bell, Chris «Ludacris» Bridges, Kyra Sedgwick
Música: Robert Williamson, Geoff Zanelli
Fotografía: Ekkehart Pollack
Sinopsis
En el futuro, juego y entretenimiento han evolucionado hacia un híbrido terrorífico: humanos controlan a otros humanos en juegos multi-player online a gran escala. La tecnología para el control de la mente se ha extendido completamente, y en el centro de la controversia está su creador, el multimillonario Ken Castle. Su última invención, el shooter en primera persona “Slayers”, permite a millones de personas hacer realidad sus más salvajes fantasías online frente a una audiencia global. Kable es la superestrella y héroe de culto del ultraviolento “Slayers”. Kable está controlado por Simon, un joven jugador con el estatus de una estrella del rock, que desafía todos los límites guiándole a la victoria cada semana. Alejado de su familia, encerrado y obligado a luchar contra su voluntad, este gladiador moderno debe sobrevivir el suficiente tiempo para escapar del juego y liberar a su familia.
Comentario: (AVISO: Puede contener SPOILERS)
Cuando vi el trailer me pareció que la película pintaba como mínimo decente aunque, por contra, los nombres de los directores, Mark Neveldine y Brian Taylor responsables de algo como Crank, me hizo dudar un poco. Finalmente entré en la sala a ver esta película, en parte por el reclamo que supone que el protagonista sea el Rey Leonidas Gerard Butler.
Y una vez sentado en la butaca del cine para ver «una de tiros» empezó el espectáculo.. y en eso la película no defrauda. Teniendo en cuenta que toda la trama se centra en un videojuego al más puro estilo Call of Duty o Killzone llamado Slayers en el que los jugadores manejan a personas reales, que mueren de verdad, en un campo de batalla real. El «look videojueguil» de la parte de Slayers está muy bien conseguido. Tiros, explosiones, cabezas que explotan, un poco de sangre que salpica.. todo con una ambientación y un vestuario que encajan perfectamente.
También muy logradas las partes en las que se muestra el juego de control humano real anterior a Slayers, Society, un juego al más puro estilo de Los Sims (la estética y el colorido es igual que la del juego de Electronic Arts, incluso se puede elegir el vestuario de los jugadores/humanos), un juego que muestra la naturaleza depravada de los jugadores, que en su mayoría hacen que sus avatares, que recuerdo son personas reales, mantengan relaciones sexuales por doquier con cuantos más avatares mejor. Sin duda la parte de la película que se centra en los escenarios de los videojuegos es técnicamente impecable y consigue dejarte «flasheado».
La banda sonora también está bastante bien integrada en la acción. Canciones como la versión de Sweet Dreams de Marylin Manson o The Bad Touch de Bloodhound Gang acompañan muy bien a lo que acontece en pantalla.
Pero fuera del terreno de juego la película cojea un poco. En Gamer se utiliza como personajes de juego a reclusos que están en el corredor de la muerte de modo que, si consiguen sobrevivir 30 partidas, consiguen el indulto (Kable lleva 27 partidas cuando comienza la película). La idea de jugar para ganar la libertad no es original, ¿alguien más se acuerda de Perseguido (Running Man) con Arnold Schwarzenegger? ¿sí?, pues algo por el estilo pero con un ligero toque Matrix (y que conste que no estoy comparando Gamer con Perseguido, la segunda me gusta más).
Entre todo el elenco de actores sin duda lo que salva la película es precisamente Gerard Butler. Un papel que parece hecho a su medida. Está en su salsa el tío. Creo que sin Butler la película habría sido de difícil digestión.
El malo, Ken Castle (Michael C. Hall), no impresiona, no tiene carisma y no atemoriza lo más mínimo (claro que tampoco es culpa del actor). Una ida de olla el numerito de Frank Sinatra al son de I’ve got you under my skin el que se marca Castle (Frank aún debe estar removiéndose en la tumba, aunque el tema elegido le va al dedillo a la película).
El final es, a falta de una palabra mejor, lamentable. Te das cuenta de que la película ha terminado porque salen los créditos finales, sino seguirías sentado en la butaca esperando algo más. La historia no profundiza en nada, ni siquiera la trama de la mujer e hija de Kable (Butler) te llega a importar lo más mínimo. No hay ningún personaje fuera de su protagonista principal con el que llegues a empatizar lo más mínimo.
Por último, esta película cuenta con un elemento que a mi en particular me molesta mucho, como me pasó con la primera entrega de Transformers, y que es ese casi continuo «temblor de cámara». También advertir que la película cuenta con algunas escenas en las que hay un poco de vísceras, por lo que algunas personas pueden sentir algo de asco en algún momento.
En definitiva, una película llena de acción (muchos tiros, muchas explosiones y mucha testosterona), con una interesante puesta en escena en las partes que transcurren dentro del videojuego Slayers, y un más que resuelto Gerard Butler como protagonista pero, que cuenta con una historia que flojea, un malo que es bastante patético y un final lamentable (por aséptico). No es que sea un bodrio infumable pero desde luego no ver en cine. Cuando salga en DVD, apta para un rato de tiros y algo de vísceras con el cerebro apagado.
Mi calificación:.
